Indi&Vega

Política de privacidad · 14 de agosto de 2026 · actualizada el 27 de agosto de 2026

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En una frase: este juego no recoge ningún dato. Ni del niño, ni del adulto, ni del aparato. No hay cuentas, no hay publicidad, no hay medición de uso, y el juego no habla con ningún servidor mientras se juega: funciona entero dentro del aparato, incluso sin internet. (Desde el 27 de agosto de 2026 el juego se guarda entero en tu aparato para poder jugar sin conexión. Lo único que se pregunta a nuestro servidor, y solo cuando hay red, es si hay una versión nueva. Está contado abajo, en «El juego se guarda entero en tu aparato».)

Y una segunda frase, porque desde el 27 de agosto de 2026 hace falta: en la web —no dentro del juego— hay dos formularios que un adulto puede rellenar si le apetece: contarnos qué tal va, y dejar su correo para que le avisemos del lanzamiento. Los dos son voluntarios, viven fuera del juego, y ninguno de los dos tiene nada que ver con el niño. Están contados uno por uno un poco más abajo, en «Lo que un adulto escribe a propósito».

Quién responde de esto

Indi&Vega es un juego hecho por un padre, para sus hijas. Se publica a título personal: no es una empresa, y hoy lo usan unas pocas familias amigas invitadas a mano.

Desde el 27 de agosto de 2026 también se puede comprar un código de acceso. Quien cobra, factura y responde de la compra es la plataforma de venta (un comercio de registro tipo Gumroad o Lemon Squeezy): ellos son el vendedor legal, ellos llevan el IVA y las devoluciones, y ellos son los únicos que ven tus datos de pago. Aquí no llega tu nombre, ni tu correo, ni tu tarjeta, ni tu país: lo único que cruza es un código de seis letras. La política de privacidad de esa plataforma es la suya y la verás en su propia página de compra.

Para cualquier cosa de esta página —preguntas, borrar algo, retirar la invitación— escribe a hola@indiyvega.com. Se contesta a mano, así que no será inmediato, pero se contesta.

Para quién es el juego

Para niñas y niños de 3 a 6 años, jugando con un adulto cerca. Quien recibe la invitación y abre la puerta es siempre el padre, la madre o el tutor: por eso al entrar hay que marcar una casilla diciéndolo. El juego no está pensado para que un niño lo instale o lo abra por su cuenta.

Qué datos se recogen

Ninguno. No se pide, no se manda a ningún sitio y nadie recibe nada sobre quien juega. El juego sí recuerda el progreso de la partida dentro de tu propio aparato, sin sacarlo de él y sin que eso identifique a nadie: está explicado entero un poco más abajo, en «El progreso del juego se guarda en tu aparato».

En concreto, esto es lo que no ocurre dentro del juego —que es donde está el niño, y por eso es donde la lista tiene que ser más dura—:

El progreso del juego se guarda en tu aparato

Se guarda solo en este aparato y no sale del aparato. Desde el 27 de agosto de 2026 el juego recuerda por dónde ibas. Eso se escribe en la memoria del propio móvil, tableta u ordenador, con la misma técnica con la que un navegador recuerda tus preferencias en una web. Nadie más lo ve: ni el servidor, ni quien hizo el juego, ni ningún tercero. No se envía a ninguna parte, porque el juego tiene prohibida por dentro toda salida a internet.

Se guardan exactamente seis cosas, y no hay una séptima:

Y esto es lo que no se guarda, ni ahí ni en ningún otro sitio: nombres, edades, fotos, voces, identificadores del aparato, fechas, cuántas veces se ha jugado, cuánto rato o qué días. Nada de eso tiene siquiera un sitio donde escribirse: el programa lleva por dentro una lista cerrada de esas seis cosas y se niega a guardar cualquier otra. Como no hay nada que identifique a nadie y nada sale del aparato, esto no es recoger datos: es lo mismo que hace un juguete que recuerda en qué canción se quedó.

Puedes borrarlo cuando quieras, con un botón. Dentro del juego, en la pantalla de progreso, hay un botón redondo abajo a la derecha: se mantiene pulsado tres segundos —así no lo abre un niño— y dentro está «Borrar el progreso de este aparato». Se borra todo lo anterior en el acto, sin pedir nada a cambio. También se borra si borras los datos del navegador o desinstalas la aplicación. Y si tu navegador no deja guardar (por ejemplo en modo privado), el juego funciona igual: simplemente no recuerda nada al cerrar.

El juego se guarda entero en tu aparato, para que funcione sin internet

Desde el 27 de agosto de 2026, la primera vez que entras se guarda una copia del juego dentro de tu aparato. Después funciona sin conexión: en el coche, en el avión, en el metro o donde no haya cobertura. Esa copia es el propio juego —dibujos, voces y música, unos 6 MB— y nada más. No lleva nada tuyo ni nada del niño, porque no hay nada que llevar.

Lo hace un service worker: un pequeño programa nuestro que el navegador guarda junto al juego y que se encarga de servírtelo desde tu propio aparato cuando no hay red. Conviene ser exacto sobre lo que sí y lo que no supone:

Cookies

Hay exactamente dos, y las dos son técnicas: sin ellas la invitación no funcionaría. Ninguna sirve para seguir a nadie ni para publicidad, y por eso no hay banner de cookies que aceptar.

Se borran solas al caducar, y puedes borrarlas cuando quieras desde tu navegador. Si las borras, solo pasa que te volverá a pedir el código.

Lo único que hay guardado, y no es de ningún niño

Para repartir las invitaciones a mano existe una lista con dos cosas por familia: una etiqueta que escribe quien invita («Marta», «Los primos») y un código de seis letras. Y cuando una familia estrena su código, se apunta esa etiqueta y el día.

Ahí no hay apellidos, ni direcciones, ni correos, ni teléfonos, ni nada de ningún niño. Pero quien escribió la etiqueta sí sabe a quién corresponde, así que se trata como dato personal del adulto invitado, que es lo honesto. Sirve para dos cosas: que el código funcione y saber a quién hay que recordarle que lo tiene sin estrenar. No sale del servidor y no se cruza con nada más.

Base legal, para quien quiera el nombre técnico: interés legítimo en gestionar una lista de invitados de una prueba privada (art. 6.1.f del RGPD). Se borra en cuanto lo pidas.

Lo que un adulto escribe a propósito

La diferencia con lo que se retiró el 14 de agosto es toda la diferencia. Aquello se le sacaba a un niño mientras jugaba, sin que él lo supiera ni pudiera decidirlo. Esto son dos formularios de la web que un adulto abre, lee y rellena si quiere. Nada de esto está dentro del juego y nada de esto se le pide nunca a un niño.

Con quién se comparte

Con nadie. Nada se cede, nada se usa para publicidad y nada sale del servidor, que está alojado en Alemania (Unión Europea). Tampoco hay transferencias fuera de la UE desde aquí.

La única excepción, y va en la dirección contraria: si compras un código, tus datos se los das a la plataforma de venta en su propia página, no aquí, y de ahí no nos llega nada. Nosotros no le mandamos a esa plataforma ningún dato tuyo, porque no tenemos ninguno.

Cuánto tiempo se guarda

Qué puedes pedir

Puedes pedir ver lo que hay a tu nombre, corregirlo, borrarlo, oponerte a que se guarde o retirar la invitación, cuando quieras y sin dar explicaciones. En la práctica lo único que existe es tu etiqueta, tu código y el día que entraste: basta con escribir a hola@indiyvega.com diciendo tu código y se borra. Al borrarlo dejarás de poder entrar, que es justo lo que significa retirarse.

Y si dejaste tu correo en «avísame», dilo en ese mismo mensaje y se borra también. Del pulso no se puede borrar «lo tuyo» por una razón que juega a tu favor: no se guardó nada que diga que era tuyo.

Si algo no te cuadra puedes reclamar ante la autoridad de protección de datos de tu país; en España, la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).

Sobre los niños, en serio

Este juego está dirigido a niños, así que se le aplican las normas más estrictas que hay: el reglamento europeo, la ley estadounidense de privacidad infantil en línea (COPPA) y el código británico de diseño apropiado a la edad. Se ha elegido cumplirlas de la forma más simple y más segura que existe: no recoger nada. Si no hay datos, no hay nada que consentir, que perder ni que usar mal.

Si aun así crees que algún dato de tu hijo o tu hija ha podido llegar aquí, escribe y se mira y se borra el mismo día.

Si esto cambia

Si algún día se recogiera cualquier cosa, se avisará a las familias invitadas antes, cambiará la fecha del principio de esta página y habrá que volver a dar permiso. No se activará nada en silencio.

Esta página existe también porque las tiendas de aplicaciones exigen una política de privacidad pública a toda app, recoja datos o no. La versión de este juego que llegue a una tienda declarará «no se recogen datos», que es lo que hace.